New York

Al dia siguiente, 21 de junio, salimos de casa de Sean y Carolyn sobre las 8:30 para coger el tren a NYC a las 9 de la manana. Antes pudimos disfrutar de un estupendo desayuno de pancakes con sirope que Sean nos habia preparado. Nos llevaron a la estacion de tren en su coche, y mis amigas se despidieron de ellos alli ya que ya no volverian a Beacon (yo si volvia un par de dias mas).

El tren nos parecio interesante; habia gente de todo tipo, sobretodo mucha gente de color, viajando desde las afuertas a la ciudad. El viaje en tren duro casi una hora pero no se me hizo pesado, supongo que porque para nosotras era la primera vez y todo nos llamaba la atencion. Cuando llegamos a la estacion de Gran Central estabamos emocionadas de estar en la famosa y enorme ciudad de Nueva York.

Caminamos hasta nuestro hotel que estaba muy cerca, The New York Helmsley Hotel, que era todo lujo, y una habitacion para las tres costaba 290$. Esto del hotel fue idea de mis amigas, pues yo no queria gastarme tanto dinero y trate de convencerlas para ir a un albergue juvenil o a una casa de Couchsurfing. Pero ellas no se fiaban, decian que Nueva York era peligroso y habia que ir a un buen hotel. Yo mas bien creo que ellas querian vivir la experiencia del hotel a todo lujo ya que estabamos en Nueva York. Fueron muchos los emails que nos escribimos durante el tiempo que estuve de voluntaria en Canada, hablando sobre el tema del alojamiento en Nueva York, y al final ellas se salieron con la suya e hicieron la reserva. Sin embargo, debo decir que una vez estuvimos alli, pense que por que no tirar la casa por la ventana por una dia; nunca habia estado antes en un hotel asi en mi vida, y que mejor sitio que en Nueva York.

Cuando llegamos a nuestra habitacion, no pudimos evitar nuestro asombro por las fabulosas vistas que teniamos. Los edificios mas famosos de la ciudad se veian desde nuestra ventana, y aunque el paisaje urbano no es santo de mi devocion, debo reconocer que impresionaba. Mis amigas empezaron a gritar emocionadas (ellas son mas urbanitas que yo), y yo tratando de olvidar el dineral que nos habia costado el hotel, me uni a la fiesta. Despues inspeccionamos el bano y descubrimos que teniamos toda clase de toallas, albornoces, jabones, geles, champus, peines, y un largo etcetera de accesorios.

Salimos a la calle dispuestas a conquistar la ciudad, que a mi me parecio monstruosa, como si nos hubieran colocado en una ciudad de gigantes. Los enormes rascacielos dominaban los cielos y practicamente no se veia otra cosa al mirar hacia arriba. Todo parecia estar a escala mucho mayor que en otras ciudades que conocia, al menos esa era mi percepcion. No en vano, Nueva York es la ciudad mas poblada de los Estados Unidos y la segunda aglomeracion urbana del continente. Cuenta con un total de 8,4 millones de neoyorquinos en un area urbana de 830 km cuadrados. Realmente es abrumador estar alli, tan grande y con tanta gente.

Mientras caminaba me preguntaba como es que habia acabado llendo alli, cuando Nueva York nunca me llamo la atencion ni estaba segura de llegar a visitarla algun dia. Mas que nada yo queria visitar a mis amigos en Beacon, y teniendo NYC al lado, como no ir. Y cuando mis amigas se apuntaron a este viaje, desde luego que ellas no se lo iban a perder. Asi que, aqui estaba Nueva York, dispuesta a dejarme sorprender.

Habia gente de todo tipo de pintas, muchos de color; era imposible no mirar a muchas de aquellas personas, personajes extranos que se habian adaptado a vivir en una urbe enorme y caotica, donde el individualismo impera sobre lo comunitario. Habia tanto trafico, tanto ruido, tanto jaleo, y nosotras avanzabamos perplejas por el gran espectaculo que se nos ofrecia alrededor.

Lo primero que visitamos fue el Empire State Building, donde mis amigas estaban deseando subir. Despues de esperar casi una hora en la cola para comprar las entradas, empezamos a subir ascensores hasta llegar a la ultima planta. Se trata del edificio mas alto de Nueva York, un enorme rascacielos que fue construido entre 1931 y 1972. Desde alli las vistas eran impresionantes, se veian otros elementos arquitectonicos importantes como el Metolife Building, GE Building, Crysler Building, Wall Street, St. Patrick’s Cathedral, Brooklyn Bridge, Manhattan,

Hice muchas fotos a pesar de haber dicho a mis amigas que a mi el Empire State ni me iba ni me venia; la verdad que luego me gusto.

Luigo fuimos a comer una bagel (pan con forma de donut) y descansamos un poco antes de emprender nuestros pasos a Chinatown, Little Italy y Greenwich Village. Entramos a ver algunas tiendas, aunque yo no compre nada.

Acabamos muy cansadas y despues nos quedaba caminar hasta Times Square donde habiamos quedado con un amigo americano de Claire (se conocieron viviendo en Irlanda).

El amigo de Claire nos sorprendio llevandonos a un carisimo y lujosisimo restaurante donde cenamos de maravilla. La gente iba superarreglada y nosotras con nuestras pintas de recorrer la ciudad, dabamos un poco el cante la verdad. Ya estabamos temiendo el momento de pagar porque sabiamos que aquello iba a salir bien caro, pero para nuestra sorpresa el amigo de Clare nos quiso invitar y pago todo. Fue muy amable con nosotras, la verdad que se porto como todo un caballero. No nos podiamos quejar, hotel de lujo y restaurante de lujo en Nueva York.

Despues fuimos a caminar por Broadway, que era un derroche de luz y de color impresionante. Habia muchos turistas por la calle y mucha animacion.

Habia tanto para mirar a nuestro alrededor que no nos aburriamos. Hicimos muchas fotos y nos hicimos fotos hasta con los policias.

Al dia siguiente nos levantamos temprano para aprovechar bien el dia porque mis amigas tenian que coger el autobus al aeropuerto a las 6 de la tarde. Cogimos el metro hasta Battery Pl. y desde alli caminamos hasta el ferry que nos llevaria al otro lado, pasando por la famosa Estatua de la Libertad.

El dia no estaba muy bien pues habia niebla y amenazaba con llover. Habia otros ferries que iban hasta la estatua y podias bajarte, pero eran mucho mas caros. Cuando pasamos junto a la famosa estatua, me parecia increible estar alli, tantas veces como la habia visto en la tele y ahora esta a pocos metros de mi. Es enorme, nunca pense que fuera tan grande.

A la vuelta empezo a llover. Cogimos el metro hasta Times Square y desde alli caminamos por la Quinta Avenida para llegar hasta Central Park. Pasamos por algunos sitios conocios como St Rockefeller Center, St. Patrick’s Cathedral y la Plaza de las Naciones Unidas.

Cuando entramos en Central Park, se puso a llover. Tuvimos que entrar en una cafeteria para resguardarnos y nos comimos un perrito caliente (no habia mucho mas para elegir). Despues de la lluvia, salimos a caminar. Vimos muchas ardillas, todas muy confiadas. Marisa se canso enseguida y decidio esperarnos sentada en un banco, mientras Claire y yo fuimos a recorrer el parque entero. Tuvimos tiempo para recorrerlo, pasamos por un estanque con barcas y un par de lagos.

Al regresar al sitio donde dejamos a Marisa, la vimos muy entretenida mirando a unos patinadores que bailaban mientras patinaban. Al parecer se juntaban cada tarde para practicar y ensenar a los nuevos. Uno de los patinadores se nos acerco para animarnos a apuntarnos, pero le dijimos que no podia ser porque nos ibamos de Nueva York aquella misma tarde. Marisa fue la que se quedo con mas ganas de patinar y de pasar mas tiempo en Nueva York.

El tiempo se acababa y teniamos que volver al hotel. Cogimos el metro por ultima vez y una vez en el hotel, cogimos nuestro equipaje y caminamos a la parada de autobus del aeropuerto que estaba alli cerca. Despues de 20 minutos de espera, llego el autobus y me despedi de mis amigas. Me dio pena verlas marchar despues de haber pasado diez dias intensos con ellas, en los que lo pasamos muy bien. Ahora tenia que continuar mi viaje en solitario, y me da un poco pereza hacerlo. Bueno, todavia me quedaban dos dias en compania de mis amigos Sean y Caroly, antes de continuar mi viaje en solitario.

Beacon

Cogi el tren a Beacon y cuando llegue alli Carolyn mes estaba esperando. Al llegar a su casa, me propusieron dar un paseo por el pueblo y asi conocerlo mejor. Era el tipico pueblo americano de las afueras de una gran ciudad. Tenia sus tiendecitas, su oficina de correos, sus bancos, pero todo pequeno y tranquilo, nada que ver con NYC donde acababa de estar. Sean y Carolyn me contaron muchas cosas interesantes de Beacon y me ensenaron sitios curiosos.

Asi termino el fin de semana y llego el lunes, mi unico dia completo en Beacon. Sean se habia cogido el dia libre y Carolyn medio dia para poder estar conmigo. Aproveche para hacer algunas fotos del barrio donde vivian Sean y Carolyn, una maravilla.

Mas tarde hubo tormenta y se puso a llover muy fuerte, con truenos y relampagos incluidos. Estuvimos espeando hasta que llego Carolyn del trabajo a las 2 de la tarde, y al poco rato dejo de llover. Fuimos a comer algo al jardin, del que muestro una foto aqui abajo, junto a una de la casa.

Me llevaron a hacer kayak en el rio Hudson, rio que discurre por el estado de Nueva York y en parte hace de frontera con el estado de Nueva Jersey. No fuimos muy lejos pero fue divertido. Impresionaba hacer kayak en un rio tan grande y tan ancho, las aguas muy tranquilas, eso si. De ahi fuimos en coche al lugar donde empezaba la ruta de senderismo.

Cuando empezamos a andar ya eran las 6 de la tarde. Primero atravesamos un bosque y me sorprendio lo bonito que era para estar tan cerca de Beacon. Pasamos junto a una pequena cascada rodeada de exuberante vegetacion. Llegamos hasta una presa y nos sorprendio ver alli un monton de adolescentes banandose. Habian llegado alli en motos y quads, y estaban bebiendo, fumando y ligoteando. Nos sorprendio que algunos de ellos nos saludaran con tanta simpatia al pasar junto a ellos.

Seguimos hasta la cima de esta pequena montana y arriba habia un monumento conmemorativo por las victimas de la guerra. La placa decia que mas de 600 personas se reunieron en aquella colina el 4 de julio del 2000 para recordar a los patriotas que lucharon en la guerra en Beacon y para rededicar este monumento en su centenario. Desde alli se supone que habia buenas vistas, pero por desgracia, no se veia mucho porque habia niebla despues de haber llovido antes. Aun asi, merecio la pena subir hasta alli arriba simplemente por hacer algo de senderismo y por los bosques que atravesamos.

Despues de un rato alli, empezamos a bajar y enseguida empezo a anochecer. Al pasar por el bosque de nuevo vimos unas pequenas salamandras naranjas. Seguramente habian salido fuera por la humedad que habia en el ambiente. Nunca habia visto unas salamandras como aquellas.

Al llegar al coche, se puso a llover, asi que fue perfecto. Despues fuimos a casa a cambiarnos para despues salir a cenar. Por la calle se veian muchas casas con las banderas americanas por la celebracion de la fiesta nacional de la independencia, el 4 de julio, que seria muy pronto.

Me llevaron a un tipico American diner, uno de los mas grandes de por alli. Era como los tipicos que se ven en las peliculas americanas.

Los platos de comida eran gigantescos y estaban llenos hasta rebosar. Habia demasiadas patatas fritas en el plato, creo que habria sido suficiente con la mitad. Me comi casi todo porque tenia mucha hambre, pero al final casi parecia que iba a reventar. Me fije que mucha gente, cuando no se acababa la comida, pedian a la camarera un envase de plastico para llevarse lo que sobro a casa. Yo lo pense, pero al dia siguiente por la manana temprano me iba y no iba a poder calentar la comida en algun sitio.

A pesar de estar llenisima, no pude resistir la tentacion de pedir el famoso banana split con helado. Lo compartimos entre los tres aunque no pudimos acabarlo. En mi caso yo no engordo por mas que coma, pero para los que engordan con facilidad este sitio es un peligro. Con estas comidas no me extrana que los americanos tengan tantos problemas de obesidad.

Al dia siguiente, 24 de junio, me despedi de Carolyn cuando se iba a trabajar. Sean se habia cogido el dia libre de nuevo y me llevo al aeropuerto de La Guardia, donde salia mi vuelo a Vancouver. Tuve mucha suerte de que me llevara, habria sido complicado en transporte publico y con tanto equipaje. La verdad que me alegre mucho de haber compartido aquellos dias con estos amigos a los que aprecio mucho. Nunca me gustaron los comentarios despectivos sobre los americanos, pues hay de todo, y entre ellos he conocido a muy buena gente tambien. Sean y Carolyn no solo me han llevado a sitios, me han abierto las puertas de su casa, me han ensenado lo mejor que tienen alli y me han acompanado en parte de este viaje, por lo cual les estoy muy agradecida. Espero que podamos volvernos a ver en Espana, en Estados Unidos o en cualquier otro lugar.

Fuente: http://mochilera-viajera.blogspot.com/2017/05/trucos-para-ahorrar-si-quieres-irte-de.html

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